Lardo & Rosemary, la prueba de que gourmet y descontracturado pueden ir en la misma frase

Lardo & Rosemary, la prueba de que gourmet y descontracturado pueden ir en la misma frase

Este local gastronómico, ubicado en Zona norte, combina un look industrial y moderno que promete desafiar todo lo que conocés.

28 noviembre, 2019

Lardo & Rosemary me gustó desde el primer momento que lo vi. Me tomé el tren que sale de Olleros y me bajé en la estación de La Lucila, caminé varias cuadras, y me encontré con Leo Cabuli, uno de los dueños. Me esperaba en la mesa comunal de cemento, que ocupa casi todo el local, con una copa de vino en mano.

Reinterpretar la cocina callejera“, esa es la idea detrás de esta original propuestaCuatro amigos de la infancia que crecieron en Zona Norte notaron que la oferta gastronómica de la zona siempre fue abundante pero chata. Es por esto que decidieron ir en contra y proponer algo nuevo.

Según Leo, no habí­a ningún local que ofrezca comida elaborada e innovadora a la vez hasta que llegaron ellos. Este spot tiene como objetivo que todos los que lo visiten puedan comer rico y descontracturado, desmitificando la idea de que para comer comida gourmet tienen que haber manteles blancos y precios altos. En Lardo no hay servicio a la mesa, tenés que agarrar tus propios cubiertos y hay una larga mesa comunal y dos barras que ocupan todo el local.

A nadie le va a importar si vas en jean y zapatillas, joggin o súper arreglado porque lo importante está en la cocina y es ahí­ donde se le presta atención a todos los detalles.

La carta está a cargo de Pedro Silva, que a su vez es jefe de cocina y chef ejecutivo.  El objetivo es despegarse de la comida callejera como la conocemos y es por esto que en cada plato hay un giro inesperado, que sorprende en cada bocado.

Las alitas de pollo salen agridulces, con ananá, 5 especias, cebolla y verdeo. El bao, en vez de panceta o cerdo, tiene tapa de asado y el huevo frito sale con habas, chauchas, espárragos y bearnesa, una emulsión a base de yemas de huevo con jugo de limón, vinagre, mantequilla y un toque de estragón.

Además, buscan descontracturar el culto del vino y ofrecer opciones distintas de las que encontrás en cualquier otro restaurant.  Tienen una carta rotativa e incorporan vinos de bodegas pequeñas y poco conocidas para que puedas expandir tu paladar y alejarte de todo lo que ya conocés.

Lardo & Rosemary es ese lugar que se adapta a tus ganas de comer rico un lunes o de tomarte varias copas de vino un sábado. Ese lugar que demuestra que no es necesario pagar una fortuna y un mantel blanco en la mesa para disfrutar de una comida gourmet e innovadora

Lardo & Rosemary queda en Av. Del Libertador 3810, La Lucila

Lunes y Martes de 19 a 23 hs

Martes a Sábados de 19 a 00 hs